Este mes en el blog de CRAR – Centro de Rehabilitación Animal de Referencia, especialistas en rehabilitación veterinaria y fisioterapia veterinaria en Barcelona, os presentamos Magnetolith ® en rehabilitación veterinaria, una nueva herramienta terapéutica que hemos incorporado al centro para ampliar las opciones de tratamiento del dolor y la recuperación funcional de nuestros pacientes.
Magnetolith ® utiliza terapia de magnetotransducción extracorpórea (EMTT), una tecnología no invasiva basada en campos electromagnéticos de alta intensidad que puede integrarse dentro de un abordaje multimodal en determinados pacientes con patología musculoesquelética.
En CRAR trabajamos con una idea muy clara: no existe una única técnica capaz de solucionar todos los problemas locomotores. Cada paciente es diferente y necesita una combinación específica de tratamientos.
Por este motivo apostamos por un abordaje multimodal que integra fisioterapia veterinaria, ejercicio terapéutico, hidroterapia, acupuntura, quiropráctica, nutrición clínica, control del dolor y, ahora también, EMTT.
Pero… ¿qué aporta exactamente esta tecnología?
Y, sobre todo, ¿en qué pacientes puede marcar una diferencia?
Cuando el dolor limita la recuperación
Uno de los principales retos en rehabilitación veterinaria es el dolor.
Cuando un perro o un gato sufre dolor musculoesquelético, no solo disminuye su movilidad. También aparecen compensaciones musculares, disminución de la actividad física, pérdida de masa muscular, alteraciones de la postura y, en muchos casos, un deterioro progresivo de la calidad de vida.
Además, algunos pacientes desarrollan miedo a la manipulación después de una lesión, una cirugía o una experiencia negativa previa.
Otros simplemente presentan un dolor tan intenso que cualquier técnica manual resulta difícil de aplicar.
Es precisamente en este tipo de situaciones donde disponer de más herramientas terapéuticas nos permite adaptar mejor el tratamiento.
¿Qué es Magnetolith ®?
Magnetolith ® es un dispositivo desarrollado por STORZ Medical que aplica terapia de magnetotransducción extracorporea (EMTT).
Se trata de una tecnología basada en campos electromagnéticos de alta intensidad y elevada frecuencia de oscilación que actúan sobre los tejidos musculoesqueléticos de forma no invasiva.
A diferencia de la magnetoterapia convencional, la EMTT trabaja con una intensidad de campo magnético y una frecuencia de oscilación dentro de cada pulso considerablemente superiores, lo que permite generar una elevada potencia de transducción y alcanzar estructuras profundas. El fabricante describe una profundidad de acción de hasta 18 cm.

Es importante destacar que Magnetolith ® no sustituye otros tratamientos de rehabilitación.
En CRAR lo utilizamos como una herramienta complementaria dentro de un plan terapéutico individualizado.
¿Cómo actúa la tecnología EMTT?
Cada célula de nuestro organismo mantiene una actividad bioeléctrica imprescindible para que los tejidos funcionen correctamente.
Según el modelo propuesto por la tecnología EMTT, los impulsos electromagnéticos pueden influir en esta actividad bioeléctrica, favoreciendo la normalización del potencial de membrana y la activación de canales iónicos implicados en los procesos fisiológicos celulares.
Estos mecanismos constituyen la base teórica sobre la que se desarrolla esta tecnología.
En medicina humana existen estudios publicados sobre diferentes aplicaciones musculoesqueléticas, mientras que en veterinaria la experiencia clínica continúa creciendo y todavía es necesario ampliar la evidencia científica disponible.

Después de una valoración veterinaria completa, esta tecnología puede integrarse en el tratamiento de pacientes con:
- artrosis y procesos degenerativos articulares;
- tendinopatías crónicas;
- lesiones musculares;
- contracturas persistentes;
- dolor cervical o lumbar;
- patología lumbosacra;
- radiculopatías;
- recuperación funcional después de cirugía ortopédica;
- lesiones deportivas;
- otros procesos musculoesqueléticos crónicos.
Como cualquier otra técnica de rehabilitación, su indicación depende de cada paciente.
No todos los casos necesitan EMTT, pero en algunos puede aportar un beneficio adicional dentro del tratamiento global.
¿Qué beneficios puede aportar?
El objetivo no es simplemente aplicar una tecnología innovadora.
El objetivo es ayudar al paciente a recuperar funcionalidad.
Cuando Magnetolith ® está indicado, puede contribuir en:
- complementar el control del dolor;
- facilitar la recuperación funcional;
- actuar sobre estructuras profundas sin necesidad de procedimientos invasivos;
- ampliar las opciones terapéuticas en pacientes con limitaciones para la manipulación;
- integrarse con otras técnicas de rehabilitación para optimizar los resultados.
Una ventaja diferencial: pacientes que no toleran el contacto
Hay un grupo de pacientes especialmente complejo.
No porque su lesión sea más grave.
Sino porque el miedo impide tratarlos.
En animales con antecedentes de maltrato, experiencias traumáticas o reactividad marcada, cualquier manipulación puede aumentar el estrés y dificultar enormemente la rehabilitación.
En estos casos, la posibilidad de aplicar una terapia sin contacto físico directo representa una ventaja muy interesante.
Este fue precisamente uno de los motivos por los que decidimos incorporar Magnetolith® a CRAR, una tecnología que hemos podido incorporar al centro de la mano de Avanvet, distribuidor especializado en equipamiento veterinario.
Caso clínico: Bagel, cuando tratar el dolor también significa reducir el miedo
Bagel es un perro mestizo, macho esterilizado, de tres años y cinco meses, adoptado aproximadamente un año antes de llegar a CRAR.
Presentaba una marcada reactividad ante las personas y la manipulación física. Sus tutores explicaban que mantenía la cola permanentemente baja desde su adopción y que mostraba dificultades durante la defecación.
Estas características hacían que su caso planteara un doble reto: abordar la sintomatología clínica y, al mismo tiempo, encontrar una opción terapéutica compatible con su baja tolerancia a la manipulación.
Valoración inicial
Durante la exploración clínica observamos:
- hipomovilidad lumbosacra;
- hipersensibilidad en la región lumbosacra y glútea derecha;
- disminución del reflejo perineal derecho, compatible con una afectación parcial del nervio pudendo.
Posteriormente, el estudio radiográfico mostró cambios degenerativos compatibles con discospondilosis lumbar.
Las técnicas habituales de rehabilitación requerían un contacto físico prolongado que Bagel no era capaz de tolerar. Por este motivo, planteamos un protocolo de prueba con Magnetolith®, aprovechando la posibilidad de realizar el tratamiento sin contacto físico directo.
Protocolo de tratamiento con Magnetolith®
El tratamiento se inició con 5.000 impulsos sobre la región lumbosacra y sacrococcígea cada 48-72 horas.
Según la respuesta clínica y la tolerancia de Bagel, los parámetros se adaptaron progresivamente hasta alcanzar los 8.000 impulsos.
Un aspecto especialmente importante en este caso fue el manejo durante las sesiones: se realizaron sin contacto directo, manteniendo a Bagel junto a sus tutores y reduciendo al máximo los estímulos manipulativos.
De este modo, el objetivo no era únicamente abordar el componente físico, sino hacerlo respetando las necesidades emocionales y de manejo del paciente.
Evolución clínica
Los primeros cambios se observaron ya después de las primeras sesiones. Sus tutores comenzaron a detectar movimiento voluntario de la cola en situaciones de excitación positiva, un comportamiento que prácticamente no habían observado desde su adopción.
Progresivamente también describieron:
- una mejor movilidad de la cola;
- menos dificultades durante la defecación;
- una mejora general de la funcionalidad;
- una mejor calidad de vida.
Después de ocho sesiones, también se registró una evolución favorable en las escalas Canine Brief Pain Inventory (CBPI) utilizadas durante el seguimiento clínico.
¿Qué nos enseña el caso de Bagel?
Este caso es especialmente interesante porque muestra que, en rehabilitación veterinaria, la elección de una técnica no depende únicamente de la patología que presenta el paciente.
También debemos tener en cuenta su tolerancia a la manipulación, el dolor, el miedo y el estrés.
Bagel necesitaba una estrategia que nos permitiera intervenir sobre su problema clínico minimizando, al mismo tiempo, el contacto físico. En este contexto, Magnetolith ® nos ofreció una alternativa que podía adaptarse a sus necesidades particulares.
En el siguiente vídeo podéis ver una de las sesiones de Bagel con Magnetolith® y conocer su evolución.
¿Cómo es una sesión de Magnetolith ®?
Después de la valoración veterinaria, se define la zona anatómica a tratar y los parámetros del dispositivo.
El aplicador se sitúa sobre la región afectada y el tratamiento tiene una duración aproximada de entre cinco y veinte minutos, según la patología y el protocolo establecido.
El número de sesiones se personaliza según la evolución clínica del paciente.
Magnetolith ® dentro del modelo de rehabilitación de CRAR
En CRAR entendemos que la recuperación funcional no depende de una única técnica.
Por eso, combinamos diferentes herramientas terapéuticas según las necesidades de cada paciente.
La incorporación de Magnetolith ® amplía nuestras opciones terapéuticas, especialmente en casos de dolor musculoesquelético crónico, procesos degenerativos o pacientes con dificultades de manejo.
No es una alternativa a la fisioterapia veterinaria.
Es una herramienta más para construir un tratamiento más completo.

Preguntas frecuentes
¿Magnetolith® es doloroso?
Magnetolith® no es una técnica dolorosa, pero sí puede generar cierta molestia durante la aplicación, especialmente en zonas con tejidos con mayor contenido de agua.
Para favorecer el confort del paciente, el profesional veterinario adapta progresivamente la intensidad y frecuencia de los impulsos según su tolerancia. A medida que avanza la sesión y se produce el efecto analgésico, habitualmente es posible incrementar paulatinamente sus parámetros.
Por lo general, es una terapia bien tolerada por los pacientes y el protocolo se adapta individualmente a la respuesta de cada animal.
¿Puede sustituir la fisioterapia?
No. En CRAR se utiliza como complemento dentro de un programa de rehabilitación individualizado.
¿Cuántos tratamientos son necesarios?
El número de sesiones depende de la patología, los objetivos terapéuticos y la evolución clínica de cada paciente, por lo que el protocolo siempre se individualiza.
Cuando Magnetolith® se utiliza como terapia única, los protocolos descritos en medicina humana recomiendan habitualmente al menos 10 sesiones, con una frecuencia de una sesión cada 2-3 días. Pero como todas las terapias en rehabilitación veterinaria que ofrecemos en CRAR, la pauta se adapta a cada caso y a la respuesta del paciente.
¿Se puede utilizar en todos los perros y gatos?
No necesariamente. Como cualquier otra técnica, es necesaria una exploración veterinaria previa para determinar si está indicada.
Magnetolith ® ya disponible en CRAR Barcelona
La incorporación de Magnetolith ® refuerza nuestro compromiso con una rehabilitación veterinaria basada en la innovación, la experiencia clínica y la atención personalizada.
Si tu perro o gato presenta dolor crónico, artrosis, una lesión musculoesquelética o se está recuperando de una cirugía, podemos valorar si esta tecnología forma parte del tratamiento más adecuado.
Y si eres veterinario y buscas ampliar las opciones terapéuticas para tus pacientes, en CRAR estaremos encantados de valorar conjuntamente cada caso y trabajar de forma coordinada.
