Caso realizado por Marina Gonzalo, veterinaria rehabilitadora de CRAR


¡Estrenamos sección en el blog de CRAR – Centro de Rehabilitación Animal de Referencia, especialistas en fisioterapia veterinaria en Barcelona! Compartiremos algunos casos de perros y gatos derivados para realizar un tratamiento con fisioterapia.

Empezaremos con el caso de Toby, un perro que tratamos con radiofrecuencia INDIBA, hidroterapia y técnicas de cinesiterapia pasiva y activa después de una intervención quirúrgica en el Hospital Veterinari Balmes

Historia clínica

Toby es un Epagneul breton macho de 10 años que sufrió un accidente durante una salida de caza donde se fracturó el codo derecho. Presentaba una fractura intercondílea que se resolvió quirúrgicamente mediante una ostectomia de olecranon.

La osificación de la fractura no llegó a completarse, pero la articulación se mantenía estable, hasta que se fisuró el húmero por la zona media distal. Inicialmente se optó por hacer un tratamiento conservador con un vendaje estabilizador, pero la fisura finalmente se acabó fracturando de nuevo.

En el Hospital Veterinari Balmes realizaron una cirugía reconstructora mediante la colocación de dos placas, una medial y otra lateral.

Para conseguir la recuperación de Toby la cirugía no era suficiente, estaba teniendo problemas de osificación de la fractura, atrofia muscular y una cojera muy marcada.

Por ello los compañeros del departamento de traumatología nos refirieron a Toby para llevar a cabo un tratamiento multidisciplinar con fisioterapia en nuestro centro de rehabilitación.

Valoración funcional inicial

Antes de plantearnos el plan de fisioterapia más adecuado para nuestro caso, siempre realizamos una valoración funcional del paciente.

  • Examen físico general: condición corporal 5/9
  • Dinámica: cojera grado 6/6 EAD, cuando va atado con la correa y realiza protracción llega a estirarla un poco.
  • Estática: en estación tendencia marcada a cargar peso en EAI y EAD en semiflexión.
  • Palpación músculo-esquelética: atrofia muscular marcada de la musculatura intrínseca del miembro.
  • Se toman medidas de la extremidad con el paciente en decúbito lateral: el perímetro de la extremidad anterior derecha es de 16,6cm , los arcos articulares de la extremidad anterior derecha medidos con goniómetro son de 40º de flexión y extensión de 124º.

Objectivos

  • Mejorar el rango de movimiento (ROM) en extensión de la articulación escapulo-humeral y codo derecho, ya que se encuentran claramente disminuidos.
  • Disminución del grado de cojera y de la atrofia muscular.
  • Reeducación de la marcha.

Plan de rehabilitación

En el caso de Toby realizamos un total de 6 sesiones, a razón de 1 vez por semana, de las siguientes terapias de rehabilitación veterinaria:

  • Radiofrecuencia INDIBA 20-25 minutos, para aumentar la temperatura y mejorar la extensión de los tejidos, así como hacer un efecto bioestimulador, acompañados de masajes descontracturantes y ejercicios de cinesiterapia pasiva.
  • Cinesiterapia activa con circuitos cavaletti y ejercicios de reeducación postural.
  • Hidroterapia en cinta subacuática hasta un máxim de 10 minutos totales.

Evolución

En el siguiente vídeo queremos enseñaros la evolución de Toby, desde el momento que llega a CRAR hasta que finaliza las 6 sesiones de rehabilitación.

Después de las 6 sesiones de fisioterapia veterinaria realizamos una nueva valoración funcional y sintomática del paciente.

  • Valoración de seguimiento: el rango de movimiento de la articulación del codo ha mejorado, las medidas en extensión han pasado de 124º a 134º. Después del calentamiento con INDIBA llega a un ángulo de 140º.
  • Después de un mes la cojera es imperceptible y apoya la extremidad perfectamente. Ya no se cansa cuando pasea.
  • Radiográficamente la osificación ha mejorado.
  • Se pautaron ejercicios de mantenimiento para realizar en casa.

Para conseguir el éxito y prevenir las complicaciones en nuestros pacientes traumatológicos, es importante el trabajo entre equipos multidisciplinarios. Establecer un plan de rehabilitación lo antes posible evitará reintervenciones, controlará el dolor asociado, las adherencias y compensaciones que se generan habitualmente después de cada intervención. De esta forma mejoraremos la calidad de vida de nuestros pacientes y la satisfacción de sus familias.