Este mes en el blog de CRAR – Centro de Rehabilitación Animal de Referencia, especialistas en fisioterapia veterinaria en Barcelona te queremos hablar de la osteoartrosis felina.

La osteoartrosis felina o enfermedad degenerativa articular, al igual que pasa en perros, es una de las enfermedades causantes de dolor más frecuentes, sobre todo en pacientes de edad avanzada.

Existen diversos estudios específicos de osteoartrosis felina En uno de ellos mostraron que un 92 % de pacientes felinos, de todas las edades,tenían al menos una articulación afectada con signos radiológicos. Otros estudios hablan del 61 % con signos de enfermedad degenerativa articular en una articulación y un 48 % al menos en dos.

A pesar de ser una enfermedad igual de común en perros que en gatos, en el caso de la osteoartrosis felina,únicamente se diagnostican la mitad de los casos y solo se llega a tratar a un 13%.

La enfermedad degenerativa articular se asocia a distintos factores de riesgo o desencadenantes como anormalidades conformacionales, obesidad, trauma, etc.

En el caso de los felinos, la etiología de los procesos degenerativos articulares tiene un origen primario casi en el 90 % de los casos. Por lo que debemos estar muy atentos en razas predispuestas a displasia de cadera, como el Maine Coon o Bosque de Noruega, o gatos Scottish Fold donde la osteocondrodisplasia es una dominante patológica y se puede asociar a enfermedad degenerativa en un futuro.

Como hemos comentado anteriormente, entre los factores de riesgo está laobesidad. El peso es un factor crítico en la enfermedad degenerativa articular y se debe a diversos motivos:

Movilidad: los animales con sobrepeso u obesidad suelen tener peor condición corporal y menos proporción de masa muscular, lo que produce menor estabilidad articular, mayor daño y aumento del dolor.
Estrés articular:más kilos por unidad de superficie de cartílago.
• Inflamación crónica: el tejido adiposo es proinflamatorio debido a la liberación de leptinas.

Patogenia del dolor en la enfermedad degenerativa articular felina

La enfermedad degenerativa articular (EDA) es una enfermedad en sí misma que engloba a todas las estructuras que conforman la articulación.

El dolor es el principal síntoma y tiene un papel determinante en la evolución de la enfermedad.

La osteoartrosis o EDA se caracteriza por el deterioro del cartílago articular, con remodelación ósea asociada y formación de osteofitos, induciéndose modificaciones en la membrana sinovial, con alteración de todos los componentes articulares.


La inflamación de la articulación provoca muerte de condrocitos y degeneración de la matriz y el colágeno que la sustenta, se liberan mayor cantidad de mediadores de inflamación y radicales libres, que producen una progresión de la enfermedad hacia la cápsula sinovial, ligamentos, tendones y músculos próximos.

Por lo que es más correcto hablar de dolor musculoesquelético que de dolor articular.

El cartílago y el hueso subcondral no están provistos de inervación, por lo que a pesar de estar implicados en la propia enfermedad no lo están en el dolor que desencadena.


Las terminaciones nerviosas se encuentran en el tejido intersticial y perivascular situado en la cápsula fibrosa sinovial, en el tejido graso articular, en las vainas adventicias del sistema arterial que nutre la articulación y también a nivel de periostio.

Por todo lo que hemos explicado anteriormente, es importante tener en cuenta que el dolor producido por esta enfermedad va más allá de la articulación.

Las terminaciones nerviosas presentes en la articulación, además de trasmitir información nociceptiva y propioceptiva, también liberan mediadores proinflamatorios en los tejidos periarticulares, creando y aumentando los fenómenos de hiperexcitabilidadde las terminaciones nerviosas, estableciéndose además fenómenos desensibilización:

Sensibilización periférica: la intensidad del dolor es independiente a los estímulos iniciales.
Sensibilización central: la hiperexcitabilidad activará las neuronas espinales y supraespinales modificando el ambiente neuronal a nivel de receptores y neurotransmisores.

¿Cómo se identifica el dolor en la enfermedad degenerativa articular felina?

El dolor articular que sufren los gatos no suele producir cojeras, esto es debido a la propia naturaleza del gato.

El gato con dolor limitará su movimiento, dormirá más, tendrá más dificultad para subir y bajar escaleras o zonas altas. Esta actitud puede confundirse erróneamente con el proceso de envejecimiento natural del animal.

Es nuestro trabajo como veterinarios concienciar a las familias que conviven con gatos sobre el dolor de la osteoartrosis felina y educarles para reconocer los signos de dolor en casa.

Para reconocer las manifestaciones de dolor y monitorizar la evolución de la enfermedad disponemos de herramientas tan útiles como:

  • Lasescalas de dolor:no existen pruebas de imagen ni analíticas que puedan objetivar el grado de dolor que está experimentando nuestro paciente. Las escalas de dolor nos ayudarán a determinar y controlar la evolución del dolor.
  • Grabación en el domicilio de la expresión del gato en reposo y en movimiento, así como sube y baja, la entrada y la salida del arenero, como se lame y se asea, o como camina o su postura cuando come.

Tratamiento de la enfermedad degenerativa articular felina

El tratamiento de la enfermedad degenerativa articular va encaminado al control del dolor y mejorar el bienestar del animal.
El mejor enfoque terapéutico para tratar esta enfermedad es realizar un manejo multimodal:

  • Fármacos antiinflamatorios y analgésicos.
  • Anticuerpos monoclonales del Factor de Crecimiento Nervioso.
  • Nutracéuticos.
  • Terapias complementarias, como la acupuntura y la hidroterapia.
  • Modificaciones ambientales.

Os dejamos un enlace al caso de Nice, un gato con osteoartrosis que tratamos en nuestro centro. En este caso podéis ver todos los beneficios de las terapias de rehabilitación en el manejo del dolor musculoesquelético.